Los años de universidad están repletos de grandes amistades, conocidos y recuerdos para siempre, lo que convierte a la vida universitaria en una de las mejores etapas, por no decir ‘la mejor’. 

Durante la vida universitaria, conoces a muchísima gente, ya sea porque estéis en la misma resi o porque coincidáis en clase, eventos, fiestas, etc., y encuentras un grupo en el que encajas a la perfección, teniendo una gran amistad. Pero llega el último año de carrera y te preguntas si, una vez acabada la uni, vas a ver tanto a tus amigxs como hasta ahora. La idea es que sí, aunque sea los fines de semana. Sin embargo, la realidad es otra. 

Algunos os mudaréis a otra ciudad o, incluso, a otro país, otros tendréis largas jornadas laborales y otros conoceréis gente nueva al empezar nuevos estudios. Por ello, no estaréis en el mismo punto que antes de la graduación, ya que siempre decíais que viviríais juntos o muy cerca para poder veros, planeasteis diferentes viajes, os veríais, mínimo, una vez a la semana, etc. 

Y es que, además, las prioridades pueden cambiar conforme cumples años debido a que tienes más responsabilidades y haces una selección de con quién quieres pasar tu tiempo porque igual no das abasto. Es más, a pesar de que somos una generación 100% digital, es probable que aun así pierdas poco a poco el contacto con tus amigxs, incluso a través de las redes sociales.

Sin embargo, te aconsejamos que no pierdas estas amistades, sobre todo aquellas con las que has construido un gran vínculo ya que siempre son un fuerte apoyo. Aunque ocurra en muchos casos, no queremos que os distanciéis de vuestras grandes amistades. Por eso y, aunque te resulte muy difícil compaginar tu jornada laboral u otros estudios con mantener el contacto con tus amigxs de la universidad, es posible sacar un pequeño hueco para llamar o mandar un mensaje a esx amigx que tanto echas de menos. Prepara ese plan que teníais en la cabeza antes de acabar la universidad.

Construir y mantener una amistad es una de las inversiones más importantes que realizarás en tu vida. Y, aunque puede que sea costoso y te lleve tiempo y esfuerzo, las emociones que sientes y lo que vives con esas amistades merecen la pena. Has compartido tus años de universidad con ellos, anécdotas, exámenes, horas en la biblioteca, fiestas…

Por eso, cuando te sientes con ellxs en una mesa a recordar todas esas anécdotas y ponerte al día, pensarás ¿por qué no lo he hecho antes?